Dropshipping y otras hierbas: la revolución del transporte que viene

La logística del transporte es una de las claves para que un negocio online funcione, tal como explicaba Ricardo Lop en su post de hace unas semanas. Y no es sencilla.

Existen diferentes modelos, cada uno con sus pros y contras, por los que un negocio online puede optar en función de sus necesidades y características. Veamos algunos.

Parece que, últimamente, muchos ecommerce están apostando por el dropshipping, un tema de moda por el que últimamente me preguntan mucho. Según este modelo, la tienda online o el minorista sólo se ocupa del mantenimiento de la misma, el marketing, la atención al cliente y gestionar la venta, es decir, se olvida de la parte logística. De ello se ocupa el fabricante o el mayorista, y a él se derivan los pedidos para que se encargue de hacer el envío directamente al consumidor. Una de sus principales ventajas es que todas las dificultades del envío se derivan al fabricante: no se necesita un espacio para el almacenaje (es lo que se denomina stock cero), ni personal para organizarlo, ni un desembolso previo por ese producto (éste se hace una vez se concrete la venta). Permite además ofrecer un catálogo de productos mucho más amplio y hacer pruebas con unos artículos u otros para ver cuáles son los que mejor salida tienen sin correr el riesgo de comprarlos previamente. Es un sistema adecuado para negocios que comienzan y que no disponen de muchos recursos porque además les permite centrar sus esfuerzos en la optimización de la web, la promoción, la captación de clientes… Pero, como no hay nada en esta vida que sea perfecto, este modelo también presenta inconvenientes como que los márgenes comerciales son menores y, sobre todo, se pierde el control sobre los envíos. Si hay algún problema, al final, quien da la cara es el que detenta la web, porque los envíos se hacen en su nombre. Es decir, el nivel de servicio que das realmente no depende de ti, sino de un tercero. La escasa experiencia que estos solían tener gestionando envíos pequeños a clientes particulares ha provocado tradicionalmente un nivel de servicio muy deficiente en términos generales. No obstante, las cosas han mejorado mucho. El crecimiento del volumen del comercio digital ha generado mayor interés, y muchos fabricantes y mayoristas se han puesto las pilas con gran éxito.

Dropshipping

El dropshipping no es sólo una opción para pequeñas empresas o aquellas que comienzan. En el sector del libro está muy generalizado. Los libros ocupan y pesan tanto… Pero… ¿Es nuevo? Más bien no. Esto existe, aunque con otro nombre, desde el principio del comercio electrónico. De hecho, la mayoría de los primeros ecommerce, incluido Amazon, empezaron con este modelo y luego lo abandonaron. Controlar el nivel de servicio de forma directa puede suponer un factor de éxito decisivo.

La alternativa opuesta es mantener un stock en un almacén y ocuparse uno de gestionar el envío.  Lo más habitual es contratar una empresa de transporte (o varias) que se ocupe de ello. En el caso de negocios que cuentan, además del online, con tiendas físicas, se puede dar la opción al cliente de que recoja la mercancía en alguno de los puntos de venta. En España, la mayoría de las grandes marcas como Zara, Mango, FNAC, MediaMarkt o Decathlon ofrecen esta alternativa al hacer la adquisición. Esto supone una enorme ventaja competitiva si se gestiona bien con respecto a sus competidores “pure players”[1].

kialaEn 2009, aterrizó en España Kiala, una compañía de origen Belga (que en 2012 entró a formar parte del grupo norteamericano UPS) dedicada a gestionar redes de puntos de recogida de mercancías. Los consumidores pueden escoger el punto de la red que mejor les venga para recoger, pagar y, en su caso, devolver sus compras. Sólo en España cuenta con 1130 puntos Kiala y, con su adhesión a UPS, su red europea asciende a más de 13.000. Compañías como  Amazon, Buy VIP,  Privalia, Vente Privée, H&M, Nespresso… utilizan este servicio. Para los vendedores, Kiala supone un ahorro en el precio del transporte además de una entrega segura de la mercancía. Para los consumidores supone la tranquilidad de saber donde está el pedido y poder elegir cuándo lo recogen y dónde: cerca del domicilio o el trabajo. Este modelo estaba, y continua estando, muy extendido en Centroeuropa: Francia, Bélgica, Países Bajos, Alemania… En España no ha encontrado tanta aceptación.

Otra alternativa, surgida también en Estados Unidos, es la entrega de mercancía en taquillas o consignas ubicadas en lugares públicos, como el servicio Amazon Locker, cuyo funcionamiento es similar al de un apartado de correos. En España, siguiendo este modelo, una startup valenciana ha puesto en marcha My Pick Box pero, por ahora, sólo cuentan con algunos puntos en Valencia. Todas las grandes agencias están trabajando igualmente en su solución  en esta misma línea.

Amazon Locker

En los últimos meses hemos presenciado una auténtica avalancha de nuevas propuestas para facilitar la logística del ecommerce. Sin duda, el principal reto para el desarrollo del comercio electrónico masivo a futuro. Los drones de Amazon, las impresoras 3D o los servicios de entrega en el día, etc. prometen darnos mucho de que hablar, o escribir, en los próximos meses.

 


[1] Negocios 100% digitales sin tiendas físicas. Por ejemplo Amazon

Nacho Somalo
Emprendedor. Veterano del ecommerce en España. Digital Advisor para empresas y profesor de escuelas de negocio en ratos libres
Nacho Somalo
Nacho Somalo

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